
Puedes viajar en autocaravana para pasar un fin de semana cerca de casa pero también para realizar un viaje de varias semanas o meses (a veces años, como en el caso de esta familia que está dando la vuelta al mundo con su casa rodante).
Cuando vamos a realizar un largo viaje tenemos que tener en cuenta y con antelación muchos puntos importantes para organizarlo:
Es importante que tengas previsiones de gas si tu autocaravana dispone de él. Para el agua, sal con el depósito lleno y calcula cada cuanto tienes que vaciar y recargar, siempre en puntos habilitados para no ser multado.
Siguiendo estos pasos y estando acompañado de tus queridos y de tu casa con ruedas seguro que disfrutarás al máximo los destinos y el viaje.
¡Prueba a conducir una autocaravana con Yescapa!
Cristina V.
Para ir más lejos
Ahorrar gastos viajando en autocaravana
Tener una autocaravana supone un gasto importante. Para empezar, el desembolso inicial, ya sea nueva o de segunda mano. También el estacionamiento. No todo el mundo posee de una gran casa con un parking que pueda albergar una autocaravana, por ello a veces tenemos que alquilar plazas especiales. Los gastos de mantenimiento también son muy importantes. En el interior del vehículo poseemos cocina, baño, salón, dormitorio, y además todas las características de un coche: gasolina, aceite, motor… Otros gastos a tener en cuenta, y que también aumentan considerablemente el precio, son el seguro o las revisiones además de los gastos propios de la vida en una casa: alimentación o limpieza.
Reducir el consumo de combustible en tu autocaravana
Al momento de organizar una escapada, uno de los mayores gastos de un viaje en autocaravana es el combustible. Si te interesa descubrir las opciones existentes para ahorrar, revisa nuestros consejos para reducir el consumo de gasóleo o diésel en una autocaravana de 15L por 100km a 9L/100km.
¿Cómo alquilar mi autocaravana en toda seguridad?
Como ya lo sabéis, viajar en autocaravana es viajar en total libertad, elegir dónde ir, cuándo ir, cuánto tiempo quedarse en un lugar y, a la vez, disfrutar de lugares increíbles, de paisajes inolvidables, de una puesta de sol, de un amanecer desde la ventana, de despertarse a pie de playa o en la cima de una montaña… Y es que viajar con la casa a cuestas ¡solo tiene ventajas!




