Autocaravana Capuchina
Ibiza
4 viajeros
5,0Best Owner
A partir de
190 €

Ibiza es mucho más que un destino: es una isla de pueblos blancos encalados, calas de agua turquesa entre pinares centenarios y atardeceres que se han ganado fama mundial. Una isla que se disfruta especialmente viajando despacio, parando donde apetece, sin depender de horarios. Exactamente lo que permite una camper alquilada en Yescapa.
El primer día empieza en Ibiza ciudad, el punto de llegada del ferry y el mejor arranque posible para la ruta. Dalt Vila, el casco histórico amurallado declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las ciudades medievales mejor conservadas del Mediterráneo. Subir por sus callejones empedrados hasta la catedral, desde donde la vista abarca el puerto y el mar abierto, es una de esas experiencias que quedan grabadas. El barrio de Sa Penya, al pie de las murallas, tiene el carácter más auténtico y marinero de la ciudad, con bares pequeños y mercadillos de artesanía. La playa de Talamanca, a pocos minutos del centro, es una buena opción para una primera tarde tranquila antes de adentrarse en la isla.
Por la tarde, la ruta baja hacia el sur. El Parque Natural de Ses Salines es uno de los grandes tesoros naturales de Ibiza: una extensa zona húmeda de lagunas saladas, dunas y pinar donde conviven más de 200 especies de aves. Las playas de Ses Salines y Es Cavallet, dentro del parque, tienen el agua más cristalina del sur de la isla. Más al oeste, Cala d'Hort merece una parada especial al atardecer. Desde sus acantilados —o directamente desde el amplio aparcamiento, donde los viajeros en camper con Yescapa tienen primera fila— la vista sobre Es Vedrà es de las más impresionantes de las Baleares: un islote rocoso y casi vertical que emerge del mar envuelto en leyendas, desde sirenas griegas hasta avistamientos de objetos volantes. Verlo con la luz del atardecer justifica la parada por sí solo.
El norte de Ibiza es el más tranquilo y el menos urbanizado, y es donde la isla muestra su cara más auténtica. La primera parada del día puede ser Santa Eulàlia des Riu, la única ciudad de Europa que tiene un río —el único de las Baleares— y un pueblo con un carácter sereno y mediterráneo muy diferente al bullicio del sur. Su paseo marítimo, sus casas blancas y su iglesia-fortaleza en lo alto del cerro del Puig de Missa crean un ambiente que invita a quedarse más de lo previsto.
Desde allí, la carretera hacia el norte lleva a San Carlos, un pueblo diminuto con una historia hippie que todavía se respira. Los sábados se celebra aquí el Mercado de Las Dalias, uno de los más conocidos y con más ambiente de toda la isla: más de doscientos puestos de artesanía, ropa, música en directo y una mezcla de locales y viajeros que lo convierte en una parada imprescindible si la visita coincide. Las calas del norte son la otra gran razón para subir hasta aquí. Cala Xarraca es una gigantesca piscina natural de aguas transparentes perfectas para el snorkel, y las cercanas Cala Xuclar y S'Illot des Renclí son más pequeñas y menos frecuentadas. Cala Portixol y Cala d'en Serra, algo más al norte, tienen ese carácter salvaje y poco masificado que en el sur ya es difícil de encontrar. Ninguna de ellas sale en los folletos de turismo de masas, y eso lo dice todo.
El tercer día es el reservado para el oeste, el lado que ha convertido Ibiza en sinónimo de atardecer. Sant Antoni de Portmany es el centro neurálgico de esta costa: una ciudad con mucho movimiento, pero con un paseo marítimo animado y calas cercanas que merecen la mañana. Cala Salada y Cala Saladeta, a pocos minutos en camper, son dos de las playas más bonitas de la isla: un sendero que las conecta permite visitarlas a pie desde el aparcamiento habilitado. El agua tiene ese color turquesa que en el Mediterráneo occidental pocas veces se ve tan limpio.
Más al sur por la misma costa, Cala Comte —también llamada Cala Conta— es posiblemente la cala más fotografiada de Ibiza. Un conjunto de pequeñas playas de arena blanca y roca, con varios islotes justo frente a la orilla, que al atardecer se convierte en uno de los espectáculos más buscados de la isla. Conviene llegar temprano para encontrar aparcamiento. El Café del Mar, en Sant Antoni, es el cierre perfecto para los tres días: un bar a pie de mar cuya fama mundial como lugar de culto para los atardeceres está más que justificada. Una copa, el horizonte y el sol hundiéndose en el Mediterráneo. No hace falta nada más.
Descubrir Ibiza a tu propio ritmo, parando donde te apetezca y despertándote con el sonido del mar, es una experiencia que se disfruta mucho mejor en camper. Por eso, cada vez más viajeros apuestan por recorrer la isla en autocaravana o camper con Yescapa, una forma de viajar que te permite parar donde quieras y vivir la isla desde dentro.
Si estás pensando en organizar una ruta por Ibiza, en Yescapa encontrarás una amplia selección de vehículos para adaptarte a tu estilo de viaje. Viajar en autocaravana o camper te permitirá descubrir la isla con total libertad, disfrutar del paisaje y vivir Ibiza de una forma más auténtica y cercana.
Almendra B
Prefiero las rutas menos conocidas, los pueblos pequeños, las tradiciones locales y los viajes improvisados.
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